Las asociaciones memorialistas ejercen un papel fundamental para que la historia no se olvide, impulsando el cumplimiento de la Ley de Memoria Democratica, recordando y honrando a los hombres y mujeres que lucharon por defender el sistema constitucional español y las víctimas de la barbarie y represión franquista, trabajando por la verdad, por la justicia, por la reparación y por una garantía de no repetición. No se trata de revanchismo o deseo de venganza, como algunos quieren hacer creer para ocultar su vergonzoso pasado, sino la búsqueda de justicia, la reparación histórica y el cumplimiento de un deber moral.
Una vez finalizada la Guerra Civil, mientras que unos empiezan a homenajear, festejar y honrar a sus víctimas, los perdedores, quienes habían luchado por la legalidad constitucional fueron sometidos a la más cruel de las humillaciones: olvido, silencio e ignominia. Miles de personas fueron encarceladas, torturadas y asesinadas sin las más mínimas garantías procesales. Unas paseadas y otras sentenciadas a muerte en juicios sumarísimos en los que la sentencia estaba dictada antes de comenzar.
Los que mejor suerte tuvieron, si se puede llamar suerte a ser fusilados al amanecer en las tapias de un cementerio fueron enterrados en fosas comunes y sus datos recogidos en los sumarios judiciales y libros de enterramiento . Otros fueron arrojados a simas naturales o pozos mineros, sin ningún tipo de referencia, como ocurrió con el Pozu Fortuna en Turón. También servían trincheras o improvisadas tumbas al lado de caminos y carreteras. Durante 40 años sus familiares vivieron la tragedia en silencio, con miedo, sometidos a un régimen de terror que los atenazo hasta el punto de ocultar su historia a sus descendientes.
El silencio quedo incrustado en la sociedad española hasta el punto de que tuvieron que pasar 25 años desde la muerte del dictador para abrir la primera fosa la de 'los trece de Priaranza del Bierzo, en León, en octubre del año 2000. La exhumación de esta fosa, donde estaban enterrados 13 represaliados de la Guerra Civil, se considera el hito que dio inicio al movimiento por la memoria histórica que llevo siete años después a la aprobación de la primera ley de memoria histórica del gobierno del Presidente Zapatero, 32 años de la muerte del dictador.
España se sitúa entre los países con más desaparecidos en fosas comunes, equiparándose a países tradicionalmente represores como Camboya o Birmania, se habla de 114.000. Y si hoy en día podemos hablar de ello y vemos muy a menudo noticias sobre de apertura de fosas y búsqueda de familiares es gracias a asociaciones memorialistas que de forma altruista nos recuerdan nuestra historia y luchan contra la desinformación, las medias verdades y los bulos. Un labor imprescindible más que nunca teniendo en cuenta el resurgir de las ideas totalitarias y fascistas que campan por el mundo.
Una de esas asociaciones es 13 Rosas Asturias que ha cumplido 15 años y recoge la labor realizada en la exposición Compromiso y Memoria. Quince años de Trece Rosas Asturias y durante unos días la ciudadanía mierense puede conocerla y visitarla en el horario de apertura de la Casa del Pueblo.